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martes, 1 de febrero de 2011

Francia cierra la puerta a los matrimonios homosexuales una semana después de rechazar la eutanasia

Francia cierra la puerta a los matrimonios homosexuales una semana después de rechazar la eutanasia


El país de la Ilustración y la Revolución Francesa contrasta con España, que constituye una anomalía en el contexto europeo y mundial


ForumLibertas.com, 31/01/2011.- Francia, el país de la Ilustración y la Revolución Francesa, ha tumbado la propuesta de legalizar la eutanasia. No es un hecho novedoso, prácticamente cada año algún senador propone su legalización y nunca sale adelante.

Tras un largo debate que acabó la madrugada del 26 de enero, el senado francés rechazó una proposición de ley que pretendía regular la eutanasia por 170 votos en contra y 142. La penúltima intentona de instaurar la eutanasia en Francia naufragó en 2009 en la Asamblea Nacional

Francia es el único país declarado laicista (no laico, como la mayoría de países miembro de la Unión Europea) y mantiene serias restricciones para la práctica pública de la religión. Aunque la norma, que data de 1905, ha pasado a segundo término, formalmente sigue activa.

martes, 14 de diciembre de 2010

Bien por Mons. Gea - P. Jorge Loring

Bien por Mons. Gea
P. Jorge Loring, S.I.



Mons. José Gea, antiguo obispo de Mondoñedo-Ferrol, y hoy, ya jubilado, misionero en Perú, ha publicado en RELIGIÓN EN LIBERTAD (11-XII-2010) un excelente artículo refutando unas ideas del ministro socialista Ramón Jáuregui.

Dijo el ministro que las leyes las hacen los hombres, no Dios. Y contesta el obispo que la Iglesia no hace leyes opinables, sino que enseña lo que Dios a mandado.

La Iglesia no se mete en política cuando habla del aborto, eutanasia, sexo, etc., sino que busca el bien común siguiendo el mandato de su fundador Jesucristo.

Pero los anticatólicos la quieren callada para imponer ellos sus ideas sin oposición.

Un político socialista, si es católico, debe obedecer a Dios que manda no condenar a muerte a una persona humana inocente.

Todos los responsables de la ley que permite el aborto voluntario son colaboradores de un “asesinato abominable”, como le llama el Concilio Vaticano II.

Ningún católico puede apoyar esa ley, porque dice la Biblia que “hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5, 29).



martes, 23 de noviembre de 2010

Los católicos en la Política, entre resistencias, espera y reanudación - Clarence Green

Los católicos en la Política, entre resistencias, espera y reanudación
Los valores no negociables no son una opción confesional, son una opción por el bien común
Clarence Green (L'Ottimista)


Activada la fase de la “resistencia”, casi agotada la fase de “espera”, para los católicos empeñados en política está por abrirse la era de la “reanudación”. Siguiendo la huella de la publicación el Católico en Política: manual para reanudarlo (Cantagalli, 2010), del Arzobispo de Trieste, Mons. Giampaolo Crepaldi, la Universidad Europea de Roma, el pasado 16 de noviembre, luego de la inauguración del año académico 2010/11, realizó el debate “el católico en política” promovido por la Fundación L’ottimista.

La relación del Arzobispo de Trieste se presentó junto con la intervención de cuatro parlamentarios de diversas extracciones y experiencias políticas, pero todos unidos por una profunda fe católica, con participación cotidiana a la Santa Misa, valga decir. El director editorial del Ottimista, Antonio Gaspari, moderador de la mesa redonda, recordó que la gran limitante de los católicos en política era y está representada por la “ausencia de un proyecto cultural y de una debilidad en la respuesta al proceso de secularización”. La nueva misión es vencer la irrelevancia del pensamiento católico en el ámbito político y cultural, del que cada hombre de institución debe hacerse cargo. Un desafío dramático y, al mismo tiempo, cautivante, cuyo punto de partida es la reevaluación, tanto deseada por el teólogo, recientemente beatificado, John Henry Newman. Como explicó la honorable Paola Binetti, la consciencia representa nuestra capacidad de “discernir frente a tantos mensajes, ‘veloces’, frecuentemente inquietantes y contradictorios”. Nos encontramos entonces frente a un empalme, a una ocasión histórica que los políticos católicos tienen para volver a tomar seriamente en la mano el timón de la sociedad y mejorarla. El camino justo es fácilmente individuable en la Doctrina Social de la Iglesia que ejemplifica bien los valores no negociables, respecto a los cuales el político católico no puede contravenir absolutamente en nombre de ningún tipo de consenso electoral.

Distinta es la Doctrina económica de la Iglesia pero nada independiente de los valores del todo no negociables. A este propósito el honorable Alessandro Pagano citó la negatividad más evidente de los últimos decenios: disminución demográfica, consumismo desenfrenado, crecimiento del PIL con fin en sí mismo, endeudamiento. “Por años el crecimiento de la población se vio como un obstáculo al desarrollo – observó Pagano -. El resultado fue el envejecimiento de la población con un consecuente aumento del gasto social y pensional, como consecuencia la presión fiscal. Contrario a esto se puede constatar que son los países con mayor crecimiento demográfico (India, Turquía, Brasil, etc.) los que avanzan económicamente”, no es un caso.

La opción de cambio propuesta por la Doctrina Social de la Iglesia implica a veces hacer opciones radicales como por ejemplo el abandono del propio partido o de la propia formación: esto fue lo que le sucedió a la misma Binetti, que el invierno pasado dejó el partido Democrático y se unió al UDC, o al honorable Francesco Saverio Romano que hace dos meses abandonó el UDC para pasar al grupo mixto y apoyar “por una cuestión de responsabilidad” el gobierno Berlusconi. “Un retorno a la unidad de los católicos podría ser una opción no arriesgada – afirmó Romano -. Lo que yo auspicio es sobre todo un partido donde los católicos sean prevalentes. Es pues necesario un cambio cultural a fin que los poderes hasta hoy ‘no controlables’ por la voluntad popular, como el judicial, financiero o mediático, puedan ser redimensionados”.

Un punto firme es representado por la confesionalidad de los valores católicos aplicados a la política, no por fruto de una opción de fe sino por beneficios para la sociedad civil. Lo recordó el senador Stefano De Lillo según el cual “debemos empeñarnos y ‘ensuciarnos las manos’ porque la historia nos da la razón. Pienso en la cuestión demográfica, también en el daño efectivo de un instrumento abortivo como la píldora RU486”.

A la conclusión de la conferencia Mons. Crepaldi recordó que la Iglesia plantea problemas de carácter ético, sin embargo es tarea de la política proveer las soluciones. El núcleo base es constituido obviamente por los valores no negociables: “Un país que no sostiene la vida, ¿qué país es?. Si consideramos ‘progreso’, asesinar un ser humano por medio del aborto o de la eutanasia, si la cultura de la muerte prevalece sobre la cultura de la vida no vamos lejos…”, declaró. Entonces sobre este desafío es que se articulará el reanudar la política de los católicos. No es pensable, todavía, un renacimiento de ellos si no se procede a una “acumulación cultural que derrote las aporías y las contradicciones de estos últimos decenios. Los políticos católicos podrán hacerlo solamente si saben ser fieles al Papa y a su magisterio”, concluyó Mons. Crepaldi.






martes, 12 de octubre de 2010

Según el Consejo Europeo, los hospitales no pueden ser obligados a realizar abortos - Jesús Colina

Según el Consejo Europeo, los hospitales no pueden ser obligados a realizar abortos
Jesús Colina


El Consejo de Europa contra la restricción de la objeción de conciencia.
Aprueba una resolución para reconocer esta posición ante el aborto o la eutanasia.


ESTRASBURGO, jueves, 7 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha rechazado este jueves el informe de la diputada británica Christine McCafferty, que pretendía restringir los derechos fundamentales de los ciudadanos a la objeción de conciencia, en particular de quienes trabajan en el sector de la salud ante el aborto o la eutanasia.

El proyecto de resolución ha sido totalmente sustituido por un nuevo texto, que afirma, defiende y promueve el derecho del personal médico a la objeción de conciencia.

Tras el debate, en el que se modificó el texto propuesto por la Comisión para las Cuestiones Sociales, la resolución adoptada afirma que "ningún hospital, institución o persona puede ser sometido a presiones, considerado responsable o sufrir discriminación alguna por su rechazo a realizar, acoger o asistir a un aborto o un acto de eutanasia".

El texto adoptado invita a los Estados miembros a elaborar reglamentaciones amplias y precisas que definan y reglamenten la objeción de conciencia en el campo de la salud y de los servicios médicos.

Grégor Puppinck, director del European Center for Law and Justice, institución que con argumentos jurídicos había denunciado los peligros del informe McCafferty, ha manifestado a ZENIT su satisfacción ante el extraordinario e inesperado cambio.

"El Consejo de Europa reafirma el valor fundamental de la conciencia humana y de la libertad ante los intentos de manipulación ideológica de la ciencia y la medicina", constata el experto.

"El informe McCafferty era una aberración, y estamos satisfechos por haber logrado abrir los ojos de la Asamblea. Numerosas organizaciones no gubernamentales se han movilizado en este sentido", añade Puppinck.

El texto se aplica no sólo a los médicos, sino a todo el personal médico comprometido directa o indirectamente en un acto o procedimiento de aborto o eutanasia.

La resolución se aplica no sólo a los individuos, sino también a las instituciones, hospitales, clínicas, tanto privadas como públicas. McCafferty quería obligar a los hospitales católicos a hacer abortos.

Para Puppinck, "el texto de la señora McCafferty era particularmente peligroso", pues su objetivo principal era profundamente simbólico, al tratar de hacer de la objeción de conciencia algo "inmoral".

Por este motivo, la resolución aprobada "es una gran victoria de la cultura de la vida y de la justicia", concluye el director del European Center for Law and Justice.



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